Amor I valor FEC del curso 2026-27

Iniciamos un nuevo curso académico y, como cada año, contaremos con un valor FEC en torno al que nos vamos a organizar y desde el que vamos a evangelizar, educar, dirigir, innovar, acompañar, trabajar y celebrar juntos. En esta ocasión, el valor que nos guiará será el AMOR.

Se trata de un valor esencial que nos invita a revisar nuestra vida y nuestra misión, nuestra capacidad de entrega, nuestro estar disponibles para los demás, nuestros criterios, nuestras opciones y nuestra forma de relacionarnos. Un valor tan profundo como cotidiano, tan necesario para vivir y convivir como para educar y dejarnos educar; un valor que da sentido a todo lo que somos y hacemos.

Quién no se pregunta alguna vez qué significa amar de verdad, si es posible sostener el amor en medio de las dificultades, si el amor puede transformar la realidad o si tiene aún algo que decir en un mundo marcado por la incertidumbre, la división y el sufrimiento. Y, sin embargo, seguimos descubriendo cada día innumerables gestos que nos hablan de él: la solidaridad silenciosa, la acogida, el servicio, el compromiso por la justicia, la entrega generosa, la amistad, la familia, la vida de tantas comunidades que hacen visible el rostro humano y cercano de Dios.

Pero también constatamos realidades que parecen negar el amor o alejarse de él: los conflictos y las guerras, la pobreza y la exclusión, la indiferencia, la soledad, los desafíos educativos y sociales, o las transformaciones aceleradas de nuestro tiempo. Situaciones que reclaman personas capaces de amar con mayor hondura, responsabilidad y esperanza.

Después de más de una década trabajando nuestros valores institucionales, reconocemos en todos ellos una misma raíz. La esperanza, el respeto, la unidad, la creatividad, la alegría, la confianza, la vida y el cuidado de la creación, la libertad y la responsabilidad, el sentido crítico, el agradecimiento, el servicio y la justicia encuentran en el amor su fundamento más profundo. Porque el amor es origen, camino y horizonte; la fuerza que inspira y sostiene toda tarea realizada para los demás y con los demás.

Ojalá el trabajo en torno al valor del amor nos interpele, nos haga crecer, nos ayude a madurar y nos impulse a acompañar mejor a todas las personas que forman parte de la familia FEC. Que nos permita descubrir que amar no es solo un sentimiento, sino una forma concreta de vivir, educar y transformar la realidad.

Con esa intención trabajaremos este curso de la mano de Jesús de Nazaret y de tantos hombres y mujeres que, a lo largo de la Historia y de la historia de la Iglesia, nos han dejado el testimonio de una vida entregada y comprometida desde el amor.